viernes, 26 de junio de 2009

Taller de baile

video

Una pequeña muestra del trabajo realizado en el taller de baile de nuestra Asociación. Enhorabuena, chicas.

Matria. El horizonte de lo posible. Victoria Sendón de León

Matria nace del anhelo de crear un mundo distinto.
(V. Sendón de León)

Es éste un libro ambicioso, un libro que aborda campos diversos con un objetivo único: la re-evolución. Una re-evolución que implica la transformación del pensamiento. De la inutilidad de las revoluciones no necesitamos más muestra, nos dice la autora, ahora toca el salto cualitativo, el darnos cuenta de que el pensamiento lógico patriarcal mantiene el mismo cuadro con diferentes actores.
Mi sorpresa al iniciar el libro fue mayúscula pues encuentro que aborda la distinción entre lo Real y la realidad, una concepción ligada al budismo, religión-filosofía con la que me identifico y, considero, contiene la única vía de transformación que haría posible un mundo más humano. Lo Real no referido al sujeto, sino concebido como algo que nos trasciende y donde se ubicaría el horizonte de lo posible. La realidad, tal cual la vivimos, no sirve sino para eclipsar esa posibilidad. Lo Real sería el Todo del que somos una pequeña parte y al cual podemos aproximarnos, no de un modo continuo sino mediante la técnica, dice Victoria, práctica diríamos los budistas, de la meditación.
La distinción entre lo imaginario y lo simbólico en la formación del sujeto lo expresa con una claridad que, para mí ha sido reveladora en la explicación de nuestros comportamientos. Lo simbólico es una construcción cultural basada en las costumbres o leyes impuestas desde la dominación, las cuales asumimos e interiorizamos y ahí nos ganan la batalla pues nuestras renuncias y aceptaciones de unos modos de vivir, basados en el modelo patriarcal, están servidos.
De los eufemismos del lenguaje también nos pone ejemplos clarificadores y aquí parece haber un consenso, nada inocente, entre nuestros expertos teólogos y políticos: misión humanitaria por guerra, libertad por libertad de mercado para los poderosos, democracia total por cheque en blanco para los electores, protección a la familia por represión sexual... Y así sucesivamente. Propone la psicopolítica como mediación liberadora en la que lo humano sería la medida de todas las cosas frente a las "razones financieras" o "razones de Estado" que hipotecan o encorsetan nuestras vidas. La mediación nos ayudaría a salir de la alienación que supone el vivir en dimensiones que nos separan de lo que en realidad somos: unidad respecto a nuestro ser y respecto a todo cuanto existe.
Una reflexión, que nos ya tiene un cierto reflejo en nuestra práctica como asociación, es la relativa a la violencia de género. Cuestiona el papel de víctimas en el que nos representan y que representamos, porque desde el victimismo no se puede crear y la política o es creativa o no supone más que un rigodón repetitivo en el que sólo cambian los nombres de los protagonistas. Debemos invertir el discurso y así lo haremos.
En la segunda parte nos recuerda nuestros mitos como base de los arquetipos que condicionan nuestro comportamiento. El patriarcado tuvo especial interés en trastocar y ridiculizar los símbolos concernientes a los poderes femeninos. La reducción del pensamiento de la mujer a "lo concreto" el servilismo, la disposición a agradar, a no cuestionar las raíces de nuestra situación sino sus consecuencias. Por todo esto aceptamos un diálogo con el pensamiento patriarcal basado en sus propias definiciones. Y en ese tiempo que dedicamos "al enemigo"se secan las fuentes de nuevas ideas. No se trata, nos dice, de aceptar sus puntos de partida para luego hacer un política reformista, sino de poner en cuestión los propios cimientos, su lógica, sus motivaciones, sus valores.
Defiende, en base a los estudios de Marija Gimbutas, la existencia de un mundo pasado sin guerras ni guerreros, con cultos a la Diosa Madre y a otras diosas agrarias. Y si existió, concluye, es que es posible.
En la tercera parte aborda un aspecto interesante que cuestiona si la imperfecta condición humana es lo que condiciona y hace imposible una práctica política decente en nuestros pueblos. Nos acerca al diálogo entre dos genios de la política, Maquiavelo y Montesquieu como una contraposición entre el fondo y la forma, el poder y las instituciones, la ambición privada y el bien general. Este capítulo es especialmente interesante por lo cercano, las denuncias y las propuestas. Habla de los políticos profesionales, de los deficientes mecanismos de control, de la responsabilidad de los movimientos ciudadanos, feministas, para dar al traste con la corrupción y los pactos entre los poderosos, bien sean partidos, sindicatos o multinacionales. Defiende la preparación evaluada para acceder a cargos públicos. Se exige profesionalización para todo excepto para ejercer en política, nos dice.
En definitiva, considero Matria un libro imprescindible, un libro del que deberían salir talleres de reflexión, estudio y práctica participativa. Un libro capaz de plantar semillas de luz, como se dice en el budismo.
Gracias, Victoria.

lunes, 22 de junio de 2009

La política feminista de la sororidad. Marcela Lagarde

Sestao, 11 de junio de 2009
La Carta de las Mujeres a la Humanidad surgió del movimiento mundial de las mujeres, un movimiento que se piensa y se siente desde distintas culturas, creencias, edades, profesiones, etc. Este movimiento tiene diferentes formas de organización y de expresión (una parte es feminista y su origen está en el inicio del movimiento feminista) y todas ellas son transformadoras. Propone:
una opción positiva por la vida, caracterizada por el anhelo a la paz (no siempre fue así, pero sí en el siglo XX)
una atención social a favor de la convivencia solidaria ante la crispación y la jerarquización social.
En el último tiempo, este movimiento ha colocado en el centro conseguir la paz para las mujeres. Anteriormente, se había planteado conseguir derechos políticos, laborales, etc. para ellas. Esto nos ha permitido ver la violencia como un problema para las mujeres que afecta a otros ámbitos que pensábamos que estaban desconectados.
Juntas, vamos construyendo un modelo porque de la experiencia de una mujer nos beneficiamos todas. Aunque ni lo sepamos, cambios que hacemos en nuestras vidas los hemos tomado de otras. Después, llegará alguien que a todo esto le ponga indicadores, el nombre de plan, de programa… y estas experiencias tendrán la sistematización que requieren. Todas somos diversas, incluso entre cada una misma según el momento de la vida en el que se encuentre.
El encuentro entre mujeres diversas se está produciendo en todo el mundo (Internet). En algunos lugares apartados del mundo hay mujeres con un ordenador conectado a Internet que están haciendo un master en género. Hoy ha cambiado el mundo, en parte por el uso que hacemos nosotras de las comunicaciones y de la apropiación de lo que hacen las mujeres de todas partes del mundo, de sus prácticas exitosas.
La Carta de las Mujeres a la Humanidad fue suscrita en el año 2000 por la marcha mundial de las mujeres, en el seno de la política que no beneficia a la mayoría, sino a un grupo de hombres. En 2004, en Ruanda, se hace un gran aporte: una presentación a la humanidad del movimiento de mujeres en el mundo.
La Carta dice que las mujeres hemos contribuido a la democracia y a cambiar el mundo y hace un llamamiento a mujeres, hombres, pueblos oprimidos, etc. para que planteen un pacto dirigido a transformar el mundo y a modificar radicalmente los nexos que nos unen. Es un poder alternativo, que conllevará la erradicación de lo que no queremos. Es una praxis constructiva, una posición muy distinta a la confrontación. Se sostiene sobre cinco pilares principales:
-igualdad -paz -libertad -solidaridad -justicia
Hace un llamamiento a todas las fuerzas sociales para que estos valores sean puestos en práctica. Se requieren, desde luego, cambios estructurales; los cambios ideológicos y valorativos no son suficientes. De lo contrario, cada cual le daría un contenido a la justicia. (Hoy escuchamos discursos de igualdad a organizaciones que reproducen la desigualdad).
Sabemos que no estamos dispuestas a tolerar más. En los últimos tiempos nos hemos dedicado a buscar qué sinergias tienen que producirse entre organizaciones locales, internacionales, etc. para lograr el piso para las mujeres y la búsqueda ha adquirido una dimensión internacional. Nos referimos al piso del derecho internacional, que se convierte en nacional a través de los pactos internacionales. Tenemos que articularnos entre lo internacional, lo nacional y lo local para poder tener una potencia más alta y para que este movimiento sea sustentable. Si no, puede resultar una cosa veraniega, o sea, pasajera.
Desde el feminismo se ha creado la concepción de igualdad entre mujeres y hombres. El feminismo es radical porque:
plantea ir a la raíz de aquello que nos coloca en desventaja, que nos daña, que lesiona una forma digna de vida.
proclama la condición humana de las mujeres. Esta humanidad no es reconocida en muchas partes del mundo o se reconoce parcialmente o sólo si está en función del desarrollo de otras personas o para producir una mejor ciudadanía.
proclama la igualdad entre mujeres y hombres. No sólo hacemos el proyecto, sino que lo llevamos a la práctica, algo inadmisible por muchas organizaciones añejas y anacrónicas.
para construir la igualdad tenemos que cambiar. Y los cambios deben ser profundos en nosotras mismas. No se trata de predicar, sino que implica una transformación de las marcas, los deberes, los mandatos y los sellos que nos impiden el desarrollo de nuestra vida.
plantea una transformación rotunda de las mujeres. ¿Cuáles son los cambios que tienen que hacer las mujeres en su condición social de género para contribuir a la igualdad? Celia Amorós plantea cómo las mujeres hemos sido construidas como idénticas, como LA mujer. A finales del siglo XX se modificó el lenguaje y se nombra al colectivo en plural (MUJERES). Es una ‘s’ de diversidad, de una diversidad que queremos reconocer. Con los hombres pasa igual; un hombre no es la representación del patriarcado. Las mujeres del siglo XXI estamos llamadas a ir poniendo nombre a las cosas.
demanda una redistribución equitativa de la propiedad, lo que supondría una revolución agraria mundial. Las mujeres se dejan la piel trabajando la tierra pero no son titulares.
Los hombres tienen que cambiar y eso tiene que estar normado. Las leyes que estamos aprobando implican a los hombres directamente. Los hombres se quedan en atender al violento, pero no se plantean más allá; hay 110.000 abortos en España (500.000 en México) al año y no se plantean qué tiene que ver esto con ellos.
Hay que ir revisando el pasado, pero siempre con un pie en el futuro. Hay que revisar nuestro el compromiso con la causa de las mujeres y tenemos que asumir cada vez más articuladamente esta problemática.
La carta plantea la solidaridad, palabra que aprendimos del movimiento obrero. Después nos dimos cuenta de que el concepto fue un aporte del movimiento feminista al movimiento obrero, que se planteaba la fraternidad.
Celia Amorós, en el escrito ‘Violencia patriarcal’, explica que el primer pacto de complicidad entre los hombres es un pacto de exclusión de las mujeres y, por lo tanto, de violencia contra ellas, porque el hecho de partir de esa exclusión (plasmada, entre otros ámbitos, en el derecho). Es un pacto implícito y culturalmente instalado.
La declaración ‘Derechos del hombre y del ciudadano’ fue acompañada de un feminicidio porque excluyeron económica, política y socialmente a las mujeres. Además, las prohibieron y después las llevaron a la guillotina por vindicar los derechos de las mujeres y de las ciudadanas (Olimpia de Gouges). Esta exclusión es una violencia y asegura el control de las mujeres. Las otras formas de violencia tampoco dañan sólo a una mujer, sino a todas, porque la violencia es simbólica.
La sororidad
La fraternidad es un concepto que abarcaría a mujeres y a hombres porque tiene reconocimiento humano. Abarcaría también la cultura de la sororidad. Este no es un concepto religioso, pero sí tiene un latinajo ‘sor’ (hermana). Significa que ninguna está jerarquizada. Tiene como sentido la alianza profunda y compleja entre las mujeres.
Sororidad/ soridad/ sisterhood: pacto político de género entre mujeres que se reconocen como interlocutoras. No hay jerarquía, sino un reconocimiento de la autoridad de cada una. Está basado en el principio de la equivalencia humana, igual valor entre todas las personas porque si tu valor es disminuido por efecto de género, también es disminuido el género en sí. Al jerarquizar u obstaculizar a alguien, perdemos todas y todos. En ocasiones, la lógica patriarcal nos impide ver esto.
La sororidad tiene un principio de reciprocidad que potencia la diversidad. Implica compartir recursos, tareas, acciones, éxitos… Reconocer la igual valía está basado en reconocer la condición humana de todas, desde una conceptualización teórica de lo que significa.
Otro aporte de la sororidad es dar a conocer las aportaciones de las mujeres para construir la valoración no sólo de la condición humana sino de sus hechos. La cosa no es ‘cómo nos queremos’; la clave está en que nos respetemos, algo difícil porque no estamos educadas en el respeto a las mujeres. Se trata de enfrentar la misoginia, grave problema que causa grave daño a la democracia.
La sororidad exige de nosotras revisar la propia misoginia; cada una tiene que ir descubriendo dónde, cómo se nos aparece, cómo nos legitima para dañar a las otras. Eso también es violencia.
La sororidad es una política que trata de desmontar la misoginia, acción básica para el empoderamiento de las mujeres y la construcción de la igualdad. Si ella, nos pondremos trabas entre nosotras mismas. ¿Cómo lograr la sinergia entre mujeres diferentes que reconocen que la diversidad es un valor positivo, que se unen para universalizar los derechos y para contribuir a la valoración de los derechos de las mujeres en el mundo?
La sororidad es posible como un proceso, siempre y cuando cada una sea posible de alcanzar la mismidad, basada en la autonomía de las mujeres. ‘Auto’ (otro latinajo) quiere decir ‘yo’, poder tener la independencia, también sexual.
La mismidad consiste en ir asumiendo esta construcción de las mujeres como sujeto, como nosotras mismas y en el mundo. Está relacionada con el empoderamiento individual y con el colectivo.
Todo esto es la Carta de las Mujeres a la Humanidad.
En el turno de preguntas...
Sobre que los hombres dicen sentirse excluidos en los espacios de mujeres.

Lo que no aceptan los hombres no es su exclusión, sino nuestra agregación. Sólo la aceptan si es para rezar, intercambiar recetas o hacer otras actividades más modernas como andar en bici, pero no si es para identificarnos y para lograr una complicidad entre nosotras. La agregación entre mujeres que no sean de vínculo sanguíneo es algo novedoso desde el punto de vista antropológico. Los hombres deben de estar asustados, teniendo en cuenta que cuando ellos se han reunido ha sido para nuestra exclusión; piensan que nosotras vamos a hacer lo mismo. A las mujeres se les ha mantenido aisladas, no sólo excluidas. Tenemos que pensar pasar de los grupos de apoyo de amigas a los de conciencia feminista.
Sobre el feminicidio.
Toda violencia es política y la violencia contra las mujeres es la forma más normalizada en la sociedad. El feminicidio es el homicidio político de género y contribuyen a él las comunidades y las instituciones que no hacen lo necesario por construir una cultura de igualdad, por reformar la educación y por respetar las leyes nuevas de igualdad.

domingo, 14 de junio de 2009

Conferencia: Integración Laboral para mujeres


Si te interesa encontrar trabajo o conocer los mecanismos para encontrarlo, te animamos a que asistas a la charla informativa que se ofrecerá en Entretodas, sede de la Asociación de Mujeres Clara Campoamor.

El viernes 19 de junio a las 19 horas. Seguro que encuentras recursos y opotunidades para accder a ese trabajo que andas buscando.

Conferencia: Integración Laboral. Recursos para mujeres


Invitamos a todas la mujeres a las que pueda interesar conocer recursos para integrarse en algún trabajo a que asistan a la conferencia que se ofrece el día 19 a las 19 horas en Entretodas, sede de Mujeres Clara Campoamor.
Se ofrecerán recursos y maneras de enfrentarse a la búsqueda de trabajo.
Os esperamos.

viernes, 5 de junio de 2009

Con nuestros medios



La Asociación de Mujeres de Orihuela Clara Campoamor manifestamos nuestra preocupación por la forma en que se está produciendo en nuestro municipio el debate sobre el aborto. El hecho de que algunos medios no cuenten con todas las voces y argumentos en lo que se refiere a la interrupción voluntaria del embarazo es lo que nos mueve a decir públicamente lo que pensamos.

La ciudadanía tiene derecho a escuchar todas las opiniones si la finalidad de un debate es la de argumentar diferentes puntos de vista con respecto a un tema para así fomentar el respeto y la cultura democrática.

La AMOCC defendemos la libertad de las mujeres para decidir sobre su maternidad. Porque NADIE puede ni debe intervenir en las circunstancias personales íntimas y circunstanciales que obligan a tomar decisiones sobre la interrupción o continuidad de un embarazo.

Recordamos a la ciudadanía que ya existía una ley, insuficiente, pero ahí estaba que daba posibilidad de abortar en determinados supuestos. Es por lo que nos sorprende este debate, creado, pensamos, artificialmente. De la deficiencia de la ley anterior habla la humillación sufrida por las mujeres ante el acoso y las denuncias a determinadas clínicas por determinados grupos antiabortistas. Hemos vivido agresiones a la intimidad y libertad de las mujeres y algo así no puede suceder en una sociedad democrática.

La demagogia empleada al equiparar una persona a un óvulo fecundado y, en consecuencia, pasar a considerar el aborto como un asesinato no tiene justificación intelectual. Un óvulo siempre es portador de vida, por lo que con esta peregrina teoría estaríamos negando ésta (la vida) con cualquier método anticonceptivo, métodos que suponemos aplican por los resultados que observamos. Si un óvulo fecundado es una persona, entonces un huevo es una gallina, o una nuez un nogal. Habrá que suponer que aquellas personas que dicen respetar la vida en potencia se abstendrán de comer huevos o nueces.


La Iglesia es muy libre de decidir qué es o no pecado y su feligresía de acatar los dictámenes de su iglesia. Pero estamos en un Estado de Derecho democrático y laico y exigimos, de una vez por todas, que separen creencias de legislación o delito de pecado.


Archivo del blog